
La UE sigue dependiendo de terceros países en ámbitos clave como la fabricación avanzada de chips o el diseño de semiconductores. Es necesario garantizar un suministro estable de chips para garantizar que las infraestructuras y tecnologías críticas sigan siendo seguras, resilientes y acordes con los valores europeos.
La Ley de Chips 2.0 se basa en los avances realizados por la Ley de Chips original y reforzará los puntos fuertes europeos actuales (incluidos los chips convencionales) y desarrollará capacidades en tecnologías de semiconductores de vanguardia. Esto permitirá a la UE mantener su posición como actor indispensable en la cadena de valor, reforzando al mismo tiempo su resiliencia y reduciendo las dependencias estratégicas y las vulnerabilidades de la cadena de suministro.
La Ley de Chips 2.0 complementa otras nuevas iniciativas, como la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA (CADA) y la Estrategia de Código Abierto de la UE, para contribuir a una economía digital europea más competitiva, segura y resiliente.
Puede descargar la propuesta de Reglamento completa, los anexos, la evaluación de impacto y un resumen de esta evaluación de impacto a continuación.