Los Estados miembros signatarios reconocen la importancia estratégica de las tecnologías cuánticas para la competitividad científica e industrial de la UE y se comprometen a colaborar en el desarrollo de un ecosistema de tecnología cuántica de clase mundial en toda Europa, con el objetivo último de hacer de Europa el «valle cuántico» del mundo, la región líder mundial en excelencia e innovación cuánticas.
Hasta la fecha, todos los Estados miembros han firmado la Declaración.